Créditos de persona a persona a través de bancos

por | 13 marzo, 2012

La nueva modalidad de créditos personales

La actual crisis económica y el aumento en la presión por parte de los bancos a la hora de conceder un crédito ha creado un nuevo sector de negocio crediticio que cada vez se está extendiendo más. Es el llamado crédito personal de segundo nivel o subcrédito de particular a particular.

El primer ciclo de este nuevo método de financiación personal apareció con las empresas de créditos rápidos. Estas empresas ofrecen créditos rápidos con dinero que obtienen en muchos casos de los bancos y que generan beneficios arbitrando con los porcentajes que estos les brindan en relación a los que ellos ofrecen a sus clientes.

Los usureros se podrían especializar en crédito personal

Si bien los únicos que ofrecian préstamos personales de persona a persona hasta hace poco eran los denominados usureros, actualmente estos están especializandose en los llamados arbitrajes suaves, y pueden ver perjudicados sus nichos de negocio en favor de los llamados prestamistas de segundo nivel

El crédito personal deriva de banco a persona y persona a persona

El nuevo método para obtener crédito personal para gente que no lo obtiene de su banco es el de persona a persona a través del bancos sin aval. Es decir, una persona que no puede obtener crédito, lo solicita a través de otra que sí lo puede obtener. Esta a cambio recibe cada mes el pago de la letra de dicho préstamo más un pequeño interés, con lo que realmente está obteniendo un pequeño beneficio en negro del préstamo que concede.

Estos préstamos se suelen hacer sin aval y entre personas muy conocidas entre ellas, amigos o familiares. Los créditos se conceden sin aval por parte del prestamista final y suelen cobrarse en la gran mayoría de los casos. Esto crea una economía sumergida que puede crecer rápidamente si los bancos siguen sin conceder créditos personales.

La mayoría de las personas que ofrecen estos créditos son aquellas que pueden ampliar su propia hipoteca o solicitar una ampliación de créditos actuales. Esto les ayuda a pagar sus propios créditos y obtener así un método de aligerar sus propias deudas. Es gran riesgo de esta modalidad es que el destinatario final del dinero no pueda pagar y la persona que otrorga dicho crédito acabe embargada y sin poder realizar ninguna acción para recuperar su dinero.